CLASES VIRTUALES, UNA REALIDAD QUE NOS SUPERA

Estamos viviendo tiempos de crisis, o sea de cambios, estos tiempos son fundamentales para los que tenemos que seguir proyectando a futuro, seguramente se nos abrirán puertas y se nos cerrarán otras. En lo deportivo vamos a ver alumnos abandonar el deporte ya que muchos de ellos lo hacían por simple hobbie o quizás por obligación, otros seguirán persiguiendo sueños, ya sea el de llegar al cinto negro o quizás lograr el mejor resultado en algún campeonato.
Será duro comenzar nuevamente hasta para los que dictamos clases, gratuitas o remuneradas, porque por costumbre o mala costumbre los seres humanos no apreciamos lo que se nos da sin esperar devolución. Todo lo planificado con muchos de los futuros campeones tendrá que reiniciarse y por ahí regresar a la enseñanza en edades de la iniciación deportiva.
Todo este cambio por desgracia provocado por el COVID-19 está teniendo mucha repercusión en los que viven de la enseñanza en gimnasio privados, los llevó a que día a día se transformen en una suerte de Comunity Manager manejando sus sitios virtuales para el dictado de clases. ¿Realmente estaremos preparados para dictar clases virtuales a diferentes grupos de alumnos con diferentes edades biológicas, diferentes grados, diferente condición física, intelectual, etc, etc.?
Con esto no quiero desmerecer todo el esfuerzo que están poniendo para hacer sobrevivir este hermoso deporte y mantener a sus alumnos atentos y por sobre todo incentivados. Difícil tarea, ya que se logra con el intercambio de persona a persona, tanto visual como físicamente.
A parte de tener en cuenta las diferencias físicas e intelectuales entre alumnos, también hay que destacar las diferencias secundarias, las cuales les puedo enumerar de la siguiente manera: 1)¿tiene de palmetas? 2) ¿Posee Escudos? 2) ¿Tiene quien le sostenga los elementos correctamente? 3) ¿Tiene bolsa? 4) ¿Es competidor de Poomsae o Kiorugui? 5) ¿le gusta competir?; por ahí son muchas preguntas que nos condicionan a dictar una clase general, pero que quizás si las logramos resolver para una próxima crisis logremos estar mejor preparados para afrontarla; por esta razón, tenemos que estar preparados para una planificación de las clases diarias, semanales, mensuales, etc. con objetivos claros y sabiendo con certeza “que es lo que están buscando nuestros alumnos en nosotros los instructores”.
Les mando un gran abrazo a todos los instructores del Taekwondo WT que están tratando de mantener viva la llama de pasión por nuestro arte – deporte.
Maestro Julio A. CRUZ